¿Se puede vender sin dejar de ser uno mismo?

publicidad a pie de calle

Son las 1:50h, estoy de vacaciones en la agencia, y me gusta trasnochar aunque sea para estar escribiendo estas líneas en este todavía inexistente blog. Pero me han entrado unas ganas irresistibles de escribir este post.

Así que sin más dilación lanzo la pregunta: ¿Se puede vender sin dejar de ser uno mismo?

No, no es una pregunta al aire. Es una pregunta para tí, lector, ¿Se puede vender sin dejar de ser uno mismo?

Es algo que andaba pensando a estas horas. Hoy ha sido el primer día en el que he estado entrando en comercios para vender servicios SEO. El tema es que esta semana la he cogido de vacaciones en la agencia para tratar de conseguir clientes. La economía aprieta y hace falta trabajar más. Así que tras mirar la posibilidad de hacer una campaña en Adwords o en Social Ads he optado por esta opción. Es como el pistolero que sabe que solo le queda una bala. La publicidad en Adwords era tremendamente cara, y no se trata del coste de la campaña, sino de que iba a ser superior a lo que puedo cobrar por una Auditoría. Bastante superior.

Así que he optado por diseñar e imprimir unos flyers. Entro en el comercio, me presento, y presento mis servicios en apenas 30 segundos y dejo el flyer. Hoy ha sido el primer día, las sensaciones han sido buenas, no sé si tanto como para que me caiga trabajo pero sí como para que alguno haya guardado el flyer por si en un futuro. También ha habido lead (se usa este palabrajo anglosajón para referirse a un contacto o una oportunidad de venta). He hablado con la mujer de una tienda de muebles que está interesada en abrirse al ámbito digital. Es una tienda de muebles. 2 horas y 1 lead = mañana productiva. Veremos como sigue la cosa. Mañana más.

Lo de repartir flyers me vino a la cabeza escuchando el podcast Zetatesters (por cierto, podcast muy recomendado) que no encuentro el episodio que fue, pero hablaban sobre la estadística. La entrevista era a un tipo que comentó algo que fue como abrir un rayo de luz en medio de la oscuridad. Él había currado de comercial, pero leyó en un libro sobre la estadística, y cuando vendía se iba motivando conforme iban avanzando las no-ventas, porque sabía que por estadística tenía que faltar poco para que cayera la venta. 

Pues oye, es una puñetera verdad como un templo. Puede haber un 5% de conversión, un 3%, un 1% o un 0,2%. Pero siempre hay una conversión, alguien a quien le entras, y justamente se está planteando trabajar el posicionamiento web o simplemente apostar por mejorar su área digital. Así que me he impreso 300 flyers, y esta semana el objetivo es haberme quitado 150. ¡Qué la estadística me acompañe!

El tema es que el haber salido hoy a vender me ha hecho pensar en si se puede ser uno mismo aún cuando está intentando vender.

Te voy a contar un poco sobre mí mismo. Odio con toda mi alma vestir arreglado. No me siento yo. Es superior a mí. Así que me pongo zapatos pocas veces, y las pocas son con algunas visitas a clientes… Hoy he ido con mis bambas de 20 euros y 5 años de trote. Sabía que podía filtrar algún cliente en mi contra, pero.. iba a estar más a gusto.

Eso sí, la pregunta que hago en el post yo mismo no la respondo. Seguramente la averiguaré pronto, porque la necesidad aprieta y si veo que es lo que toca, me pondré los zapatos y la camisa… No me sentiré a gusto, pero es lo que hay.

Y ahora… así para terminar… es acojonante el peso que le damos a la ropa para dibujar nuestra identidad, ¿no?

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