El olor de la primavera de Barcelona

pies ciudad asfalto barcelona
Y sí, es el asfalto, son los coches... pero es la primavera

He de reconocer que la primavera es una fase del año que me gusta. Mi preferida. Además creo que a Barcelona le sienta muy bien, a mi modo de ver cuando más a gusto se está en la ciudad.

Olemos el verano, los más previsores (entre los que me ausento) ya están planeando vacaciones, empezando a darle vueltas. Los menos previsores empezamos a notar el calor del sol sobre la nuca, placentero como pocas cosas en la vida. Todo eso hace que al buen tiempo le acompañen buenas caras. La gente está más alegre, y oye, eso también ayuda.

Además vengo de una época frenética de curro, de esas en las que faltan horas en el día. Parece que las aguas se calman, ha pasado la tormenta. ¡Seguimos en pie!

Así que, veamos que nos ofrece esta vuelta al sol en la parte en la que más calienta, ¿no?

Abril, Berlín y Christian Löeffler

Nunca he sido de prestarle demasiada atención a ningún músico. Les estoy agradecido por tantas horas de música, acompañando mi día a día, pero eso es todo. Pero este año he comenzado a escuchar a Christian Löeffler y he mirado si venía a Barcelona. Porque oye, me gustaría estar en uno de sus directos. Pero ni se acerca.

Por curiosidad fui a parar a su web, y me topé con dos palabras con las que definía su música: euforia y melancolía. Me flipó mucho, porque creo que el cabrón (con todo el cariño) la clava. Es justo lo que a mi modo de ver expresa su música. Y sinceramente, estas cosas me hacen levantarme de la silla como aquel que va a aplaudir todo venido arriba.

Berlín, sé que tienes algo para mí

Durante los últimos meses, por h o por b han sido varias las personas que me han hablado bien de Berlín. Y lo que me han explicado me gusta.

Hace unos días un buen amigo me contaba claramente contento y cansado, que me encantaría Medellín. Me dijo que tenía un rollo muy de mochilero.

Y es que, las ciudades que me atraen tienen un denominador común. Tienen ese punto de rebeldía, de ser diferentes.


Photo by Pavel Nekoranec on Unsplash

Forman parte de lo diferente. De no asumir el molde sin preguntas, sin darle unas vueltas, de retocar aquí y allá hasta sentirse a gusto con uno mismo y con la vida. Sin tapujos, ni complejos. Sin tampoco altanerías. Pero son ciudades diferentes a las del resto de su país. Algo que comparten ciudades como Amsterdam, Nápoles, Barcelona, Londres, Medellín o Berlín.

Ciudades que quiero conocer a fondo si la vida me regala el tiempo y las oportunidades…

Empezamos en Abril unos días, que coinciden con un directo de Christian Löeffler. Dos pájaros de un tiro. Ya tengo vuelo y las entradas. Falta la estancia. ¡¡¡Seguimos!!!

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